Caracolas de mi tierra
que tantas olas cogieron
y tantas olas dejaron
para quedarse varadas
en esas dunas de arena.
Rumores de viento
y lluvia.
Canciones de tormentas
viejas.
Caracolas guerreras
que se hacen niñas
al cogerlas.
Colgante que aguanta
el grito.
Cajita que guarda
la espera.
Caracolas saladas,
pequeñitas.
Conchas de nácar
que acarician
mil adioses,
y mil penas.
Restos de un amor,
un solo amor,
que la fuerza del mar
entierra.
La muerte les ha dejado el color..llamativas se lucen..de tiempos inmemoriables traen esa presencia de siempre..no van a un cementerio..ni se pudren en una morgue..ni el olvido las manda a la nada..el mar les da vida.. se la quita..y las cuida cuando solo son nácares de colores..que seria del mar sin su olas y sin sus caracolas...
Besotes desde Mi Uruguay cada dia mas hermoso y mas libre...
...y caracolas de la mia amiga.Para ti.
kisses
LO bueno que tienen al morir es que siempre permanecen belas gracias a esa casita que las cobijó durente su vida , son eternamente hermosas , un besazo Inma.
Esas caracolas guerreras... siempre se quedan en nuestra mente... todavia me intrigan y me llaman a que las vea de cerca.
Que bonito escribes...
Un abrazo
Un beso a tod@s desde mi Santander querido.
Con esas caracolas de que nos hablas, he conseguido oír el rumor del mar de ese Santander al que quieres y he oído con plena nitidez la belleza y sonoridad de tus versos.
Gracia por dejarnos escucharlas.
Un abrazo.
Cuantas olas han vivido! umm seguro que si nos la ponemos al oído nos cuentan mil secretos...
muchos besos (lluviosos....)
Jota, escuchar al mar es tocar el misterio. Un abrazo.
Jeje, Canelita, la escribí en cuanto te lo dije. Así que para tí fue. Ustedes pasados por agua y acá gozando de un veranillo estupendo. !Por una vez! Besos.
Yo me he hecho niño, o joven, o adulto inluso con tus versos. Me he visto en la playa recogiendo ilusionado caracolas. Aún las conservo. ¡Qué tiempo pasado!
Un abrazo
Que belleza, no sólo las caracolas sino las letras dedicadas.
Siempre que encuentro alguna la acerco a mis oídos, es como si el oleaje siguiera con eco en ellas, de niña me podía pasar largo rato "escuchando" el mar, me has hecho retroceder a esa etapa de mi vida...(uffff...mil años atrás...jeje)
Un saludo Inma, mi cariño para ti.
Paula.
Gracias a Paula y a Mario por vuestras amables palabras. A mi lo que me atraen de las caracolas y conchas en general es "el tacto" y sus colores y formas, claro. Un abrazo a los dos.
excelente poema eh, eres precisa al mecionar las ideas, me gusta eso