Julio: siesta con el Tour
En julio,
a la hora de la siesta,
yo me tiro a la bartola.
Mis ojos permanecen redonditos
ante la pantalla de la tele,
y se me pone una buena panza
de tazas de chocolate
y galletas integrales de mantequilla.
Desde hace más de 30 años
soy fiel a la cita.
Panza, publicidad engañosa, traición deportiva,
todo lo soporto
con tal de disfrutar de ese viaje virtual
por el paisaje de mi país
de adopción sentimental.
En la etapa número once pasamos,
en vivo y en directo,
por el pequeño pueblo
de mi difunto esposo.
Los hermosos campos de la Nièvre
y el Loire majestuoso
relampageando bajo el sol estival.
Ya puede Amstrong mover los hilos infaustos.
A mi no me quita la gozada
de mi Tour particular.







padron-duenas dijo
Me gusta eso que dices: Pais de adopcion sentimental... yo tengo el mio y curiosamente siempre le dedico sus letras. Es como un romance del alma. Francia, sus paisajes son preciosos y seducen.
Un abrazo mi amiga
17 Julio 2009 | 03:01 PM